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Versión estenográfica de las palabras del Secretario de Economía, Bruno Ferrari, en el banderazo de inicio de cruce del primer autotransporte de carga mexicano bajo el Programa de Servicios de Autotransporte Transfronterizo de Carga Internacional.

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Nuevo Laredo, Tamaulipas,21 de octubre de 2011.

 

Ingeniero Egidio Torre Cantú, Gobernador de Tamaulipas;
Licenciado Dionisio Pérez Jácome; Secretario de Comunicaciones y Transportes;
 
Excelentísimo Embajador Anthony Wayne, Embajador de los Estados Unidos en México;
 
Senador Fernando Castro Trenti, Presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado de la República;
 
Diputado Idelfonso Guajardo Villarreal, Presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados;
 
Diputado Javier Gil Ortiz, Presidente de la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados;
 
Señor Fernando Páez, Propietario de “Transportes Olympic”;
 
Contador Público Benjamín Galván Gómez, Presidente Municipal de Nuevo Laredo;
 
Señor Raúl G. Salinas, Alcalde de Laredo, Texas;
 Ingeniero Juan Carlos Muñoz Márquez, Presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga;
 
Demás autoridades del gobierno federal, del gobierno estatal y del gobierno municipal;
Amigos de los medios de comunicación;
 
 Amigas y amigos que nos acompañan:
Me da mucho gusto estar reunido con todos ustedes. Hoy es un día histórico no sólo para México sino para toda la región norteamericana.
En unos momentos más, se dará el primer cruce de un camión mexicano en el marco del nuevo Programa de Servicios de Autotransporte de Carga Internacional.
Sin duda, este evento marca el inicio de una nueva etapa en la relación comercial entre México y Estados Unidos, y nos abre el camino hacia una mayor integración regional.
Con una frontera más ágil, nuestros países podrán intercambiar mercancías de manera rápida, eficiente y segura, en beneficio de ambas economías.
El cruce fronterizo de camiones mexicanos es la manifestación de una visión de corresponsabilidad y de prosperidad compartida, una visión que promueve la construcción de puentes entre nuestros pueblos, no de muros.
Éste es el enfoque correcto, que nos llevará a que juntos, como amigos, como socios estratégicos, logremos lo que debe ser nuestro objetivo común: convertir a América del Norte en la región más competitiva del mundo.
El pasado viernes, Transportes Olympic se convirtió en la primera empresa mexicana en recibir un permiso permanente para transportar carga internacional más allá de la zona comercial de los Estados Unidos.
Felicito a esta compañía por su tenacidad, por su empuje, y por creer en los gobiernos de ambos países desde el primer programa en 2007. Pero sobre todo por cumplir todos los requerimientos en materia de seguridad necesarios para hacer que este día sea posible.
El camión pionero que cruzará la frontera bajo este nuevo esquema es un Freightliner 2009, modelo Cascadia, que viene desde Apodaca, Nuevo León, y lo conduce Josué Cruz, originario de Monclova, Coahuila  quien tiene más de diez años de experiencia en el ramo.
Este camión cruzará el Puente Mundial de Comercio III para hacer su primera entrega (una torre de 30 pies que se utiliza para trabajos de perforación) en Garland, Texas.
Hoy, este recorrido de aproximadamente 720 kilómetros (450 millas), se podrá hacer más rápidamente (entre siete y ocho horas), porque se realizará en un solo camión brindando el servicio puerta a puerta.
Esto sin duda representa un gran beneficio no sólo para Olympic, sino para la agilización del comercio en general.
Las empresas mexicanas como Olympic están demostrando que pueden satisfacer todos los requisitos para operar con calidad y en condiciones plenas de seguridad en Estados Unidos y así competir al tú por tú con las mejores compañías de autotransporte de nuestra región. 
El hecho que empresas como Olympic puedan cruzar libremente la frontera, no se trata de una concesión, sino de un legítimo derecho bajo las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Como ustedes saben, desde la firma de este tratado, ambos países acordamos abrir gradualmente nuestras fronteras a los transportistas de carga a partir de 1995. Sin embargo, por diversos motivos, de todos conocidos, esta disposición no se había logrado concretar.
En marzo pasado, los Presidentes Calderón y Obama pusieron fin a años de disputas al llegar a un acuerdo para que los transportistas de ambos países puedan ejercer su derecho de circular de manera permanente en ambos lados de nuestra frontera.
Con este programa, preservamos la integridad del Tratado y demostramos que podemos resolver nuestras diferencias de manera justaen beneficio de nuestra relación económica bilateral, y hacernos la región más competitiva de este planeta.
¿Qué implica todo esto?
Contar con un servicio de carga internacional de entrega puerta a puerta nos permitirá contar con una frontera ágil, eficiente y segura.
Esto es muy importante, ya que el 70 por ciento del comercio total entre México y Estados Unidos[1]se lleva a cabo por vía terrestre, que pasan todos los días nuestra frontera y el 60 por ciento de estos a través del transporte como el que está atrás de mí.
Si se eliminan completamente las restricciones al cruce de camiones mexicanos, las empresas del autotransporte podrían reducir sus costos operativos de manera considerable.
De acuerdo con el Consejo Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), se estiman ahorros del 15 por ciento en el traslado de mercancías.
Con la eventual apertura total del autotransporte transfronterizo, México consolidará su posición como una plataforma logística de excelencia. Además, la ampliación de este nuevo esquema sería un atractivo para inversionistas que pretendan ingresar al mercado de Estados Unidos desde México, porque ya encuentran en él costos de manufactura 25 por ciento por debajo del mercado.
Todo lo anterior traerá beneficios no sólo a los exportadores sino también a los productores y consumidores, lo que redundará en una mayor productividad para toda América del Norte.
Y como parte del compromiso adoptado por México, en retribución a la buena voluntad de Estados Unidos para encontrar una solución duradera a este importante asunto, como lo habíamos acordado ya, nuestro país ha eliminado los aranceles restantes que había impuesto. Así damos fin a una serie de medidas que afectaban las exportaciones de Estados Unidos.
En suma, con este programa, estamos iniciando una nueva etapa de competitividad, de prosperidad y de integración regional. Hoy, estamos construyendo una frontera que sea fiel espejo de las necesidades de nuestra relación bilateral en el siglo XXI.
Amigas y amigos:
Tener diferencias es algo que sucede con frecuencia en las relaciones comerciales entre países. Sin embargo, lo realmente importante es que encontremos soluciones a esas diferencias, priorizando en todo momento el mejor interés de nuestra gran relación como socios, vecinos y amigos. Pensar que lo que somos realmente, más que unos países, ahora es también una región, y que esa región, de acuerdo a lo que manda el comercio internacional y las situaciones que privan en el mundo, nos están pidiendo acciones como esta, acciones que nos ayudan a construir puentes, acciones que nos ayudan a fincar relaciones sólidas en nuestro comercio, y no construir barreras o muros.
El gobierno mexicano reitera su completa disposición a trabajar constructivamente y de manera conjunta con el gobierno estadounidense para que este Programa sea exitoso y nos conduzca pronto hacia una apertura total de los servicios de autotransporte transfronterizos de carga internacional.
En la Secretaría de Economía estamos convencidos de que la industria mexicana del autotransporte  tiene todos los elementos para convertirse en un referente internacional en materia logística y de eficiencia.
Por eso quiero invitar a las empresas mexicanas a sumarse a este esfuerzo y a aprovechar al máximo las oportunidades que presenta este programa. Su éxito será el mejor indicador de que la relación comercial entre nuestros países va por buen camino y va sobre buenas ruedas.
Como lo dijo el Presidente Calderón[2]: “Hoy México y Estados Unidos debemos ser vecinos, amigos, socios y aliados. Nos vincula el pasado por nuestros lazos históricos y demográficos; nuestro presente nos une porque compartimos desafíos y oportunidades, y muy especialmente nos une una visión de futuro, de una región norteamericana más desarrollada y próspera con una economía más competitiva e integrada”.
El cruce del primer camión por la frontera representa un nuevo comienzo para nuestra relación comercial y nos pone en el camino correcto para cosechar juntos un futuro de mayor prosperidad para América del Norte.
Piénsenlo bien: atrás de este camión hay muchos hombres y muchas mujeres que trabajaron en su fabricación aquí, en México; atrás de esta torre hay muchos hombres, muchas mujeres, muchos, muchos mexicanos trabajaron para que ahora esto pueda moverse hasta el otro lado y llegar hasta el destino final que tiene también como representantes de nuestro país.
México va en ese camión; México va en esa estructura. Este trabajo que está haciendo Olympic representa también un verdadero embajador de lo que nosotros podemos hacer con calidad, y por eso agradecemos que se respeten esas normas de seguridad y que se cumpla con todos estos requisitos que se han marcado.
Por último, sólo quiero decirles que esto ya no es una promesa, esto es una realidad, para construir un mejor país, para construir una mejor región en beneficio de las futuras generaciones, en beneficio de todos los que habitamos aquí.
 
Sigamos trabajando hombro con hombro para hacer de esta región, la más competitiva del mundo. Sí se pueden lograr las cosas. Eso es trabajar para que todos podamos vivir mejor.
Muchas gracias.

 


[1]Casi400 mil millones de dólares en 2010

[2]En la última visita oficial del Presidente Barack Obama a México el 16 de abril de 2009.

 

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