Versión estenográfica del mensaje ofrecido por Bruno Ferrari, Secretario de Economía de México y Presidente de la Reunión Ministerial de Economía y Comercio del G20, durante la presentación de las conclusiones de este encuentro celebrado en esta ciudad.

AddThis Social Bookmark Button

Puerto Vallarta, Jalisco, 20 de abril de 2012.




Los ministros de comercio, miembros del Grupo de los 20, el llamado G-20, y países invitados de las diferentes regiones del mundo, nos reunimos los pasados dos días para sostener discusiones sobre el funcionamiento de las cadenas globales de producción y su impacto en el comercio internacional.

La reunión fue organizada por la presidencia de México del G-20 y fue también una ocasión para que nosotros examináramos el vínculo en el crecimiento y el empleo, una agenda que sugerimos precisamente para poder tener una base para las discusiones que se tendrán con los líderes del G-20.


Desde mi punto de vista, nuestras deliberaciones sobre estos importantes temas han sido extremadamente ricas y productivas. Primero, sobre las cadenas globales de valor, siendo la primera vez que abordamos seriamente este complejo tema.

Por supuesto, tenemos opiniones diferentes sobre los retos y las oportunidades que se representan en ese sentido, convenidos por el cambio estructural en la manera en la que el comercio internacional es conducido por la internacionalización de las cadenas de suministro.

Sin embargo, hubo una convergencia, que me da muchísimo gusto platicar con ustedes, de intereses entre los participantes, en que se analizara este fenómeno, elcual está enfatizando la fragmentación internacional de la producción y el crecimiento del comercio de productos intermedios, y por supuesto las tareas requeridas para las manufacturas y los servicios realizados en las diferentes locaciones alrededor del mundo.

Para ponerlo de una forma muy simple para todos, la reducción de los costos de transporte y la rápida evolución de las tecnologías de la información han hecho más fácil segmentar la producción a través de diferentes países. Por ejemplo, actualmente en el proceso de manufactura de un automóvil hay por lo menos 50 diferentespaíses que intervienen en la cadena de suministro de las partes, componentes y servicios que se requieren para su producción.

De la misma manera, cuando vas a Nueva York y compras uvas chilenas, que fue uno de los ejemplos que se utilizaron, perdón que me robe tu ejemplo, Ministro, el 90 por ciento del precio total que se pagó corresponde a los costos de los servicios de los productos chilenos que los chilenos importaron para las cosechas y para comercializar dichas uvas, lo que significa que el porcentaje de contenido importado en tales exportaciones chilenas es significativamente mayor de lo que uno pudiera imaginarse.

Este es el mismo caso para la gran mayoría de los bienes producidos alrededor del mundo.

Ciertamente, ha quedado manifiesto en esas discusiones que actualmente la mayor parte del comercio internacional de bienes, de hecho 56 por ciento, está compuesto dematerias primas, partes y componentes y productos semielaborados, y en una proporción aún mayor de comercio mundial, de servicios, el 73 por ciento, los cuales son insumos de servicios que se utilizan para producir bienes u otros servicios.

En esta nueva realidad, cualquier distorsión que sea introducida en alguno de los eslabones de la cadena de suministro afectará a todo el proceso de producción internacional.

Este hecho resalta la importancia de mantener abiertos los mercados de bienes y servicios, así como de seguir facilitando el comercio, esto con el fin de permitir a nuestras empresas, en particular a las pequeñas y las medianas, las llamadas PyMEs, el que tengan acceso a insumos importados y componentes a precios competitivos, de manera que puedan participar en dichas cadenas globales de valor.

El no contemplar la narrativa comercial en su totalidad refleja una visión limitada. Por mucho tiempo nos hemos concentrado solamente en el lado de las exportaciones sin considerar los beneficios que traen consigo las importaciones. En otras palabras, estamos terminando con ese diálogo negativo de que las exportaciones son buenas y las importaciones son malas.

Actualmente debemos incrementar las importaciones con el fin de poder exportar. En estesentido, el imponer medidas proteccionistas para restringir las importaciones sería el equivalente, a, como se comentó también entre todos nosotros, darse un tiro en el pie, ya que el proteccionismo comercial trae consigo el riesgo de afectar a las empresas nacionales al desplazarlas de las cadenas globales de valor, en lugar de proveerles de una ventaja competitiva.

Desde mi punto de vista, esta ha sido una de las principales conclusiones resultantes del análisis que hemos realizado sobre el tema.

El segundo tema de discusión: comercio, crecimiento y empleo, fue un asunto que todos los participantes consideraron de importancia fundamental para nuestras reflexiones.

El comercio mundial enfrenta una situación bastante complicada, como lo demuestra el reporte publicado la semana pasada por la Organización Mundial de Comercio.

El pronóstico para el volumen del comercio mundial este año no es nada optimista, solamente un 3.7 por ciento, en contraste con la fuerte recuperación observada en 2010: 13.8 por ciento, e incluso con el nivel registrado en el 2011, que fue un promedio del cinco por ciento.

Este pronóstico refleja el hecho de que la economía global se dirige hacia una desaceleración en 2012, debido en gran parte a las ondas de choque provocadas por la crisis de la deuda europea, de cara a estas dificultades inminentes, y considerando la creciente interdependencia de las operaciones globales de producción referidas anteriormente, cualquier medida proteccionista solamente puede ser contraproducente para todos.

Ahora más que nunca impera la necesidad por mantener y promover el libre comercioderivado de las discusiones que tuvimos, puedo yo decirles que queda claro que hay un vínculo positivo entre el comercio abierto y el crecimiento económico, y desde luego la generación de empleo, provisto, desde luego, por políticas comerciales que son complementadas con las políticas macroeconómicas apropiadas, fiscal, monetaria, y tasa de cambio, así como por estrategias de reducción de la pobreza que también son necesarios.

Asimismo hemos identificado que existe una relación positiva entre el comercio y la creación de empleos. Sin embargo, aquí también varios de nosotros hemos enfatizado en la importancia de establecer condiciones macroeconómicas e institucionales apropiadas que permitan obtener beneficios del comercio en relación con el empleo.

Por el contrario, mientras que las medidas proteccionistas pudiesen traer efectos positivos para los empleos en los sectores protegidos en el corto plazo, elnivel completo de empleo se verá afectado negativamente en particular, pero no completamente en el sector exportador.

El efecto negativo del proteccionismo en los empleos será sustancialmente mayor, de darse un implemento en las medidas de contrataque en otros países.

En mi opinión, otra de las principales conclusiones de esta reunión es que el proteccionismo acarrea un costo económico sustancial para los consumidores y para el mercado laboral, y eso a la mitad de la recuperación de la economíaglobal y el temor del crecimiento sin generar empleos hace por supuesto evidente la necesidad de mantener y expandir la apertura de los mercados.

En este contexto hemos intercambiado puntos de vista sobre maneras de fortalecer el compromiso del G-20 para resistir el proteccionismo y asegurar que efectivamente cumpliremos con el compromiso de evitar la implementación de nuevas medidas que restrinjan el comercio, y eliminar las que se hayan implementado desde la crisis financiera.

Asimismo, intercambiamos puntos de vista sobre la manera de fortalecer al sistema multilateral de comercio, lamentando el hecho de que el desarrollo económico y el empleo están siendo detenidos por el extrañamiento de la Ronda de Doha, y agradezco mucho la presencia aquí, del señor Pascal Lamy.

Y reconociendo que la conclusión exitosa de la Ronda fomentará la recuperación económica, incrementará el comercio global y generará millones de empleos.

Hemosenfatizado nuestra determinación para responder a la instrucción de nuestros líderes para seguir en el 2012 enfoques frescos y viables para avanzar en las negociaciones, incluyendo los temas de interés para los países menos desarrollados y donde puedan darse frutos del resto de los elementos del mandato de la agenda de Doha para el desarrollo, así como asegurar también que ha sido reconocido por todos la Octava Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, la llamada MC-8, que se llevó a cabo en Ginebra en diciembre pasado.

Estos serían los temas principales, y estamos a sus órdenes.



--oo00oo--

Archivo Prensa

Powered by mod LCA